TRATADO: SOBRE LA MUJER ARIES (CAPÍTULO 1)

Fascinada con la perspectiva astrológica planteada por Dan Brown en su último bestseller “El Símbolo Perdido”, decidí recopilar la información encontrada en la web sobre el signo ARIES  en un sucinto tratado, pretendiendo dar a conocer la definición de mi género bajo este signo de fuego.

TRATADO: SOBRE LA MUJER ARIES

CAPÍTULO I. DEFINICIÓN MUJER ARIES

Aries, este signo de fuego inaugura el ciclo astrológico. El sentimiento y la fuerza personal prevalecen sobre la materia y la mente. Como todos los nativos de este elemento, Aries necesita constantemente una causa que le permita enfocar sus actos, ya que la vida para Aries es propósito de existencia, atendiendo a su naturaleza cardinal.

En realidad lo que persigue Aries no son unos ideales, ni tampoco el aplauso de los demás; su naturaleza le impulsa a manifestar su esencia personal a toda costa, y para ello necesita hacer un gran esfuerzo. La causa, el noble propósito o el fuero inquebrantable no dejan de ser más que la excusa perfecta que justifica su atolondrado, impetuoso y apasionado modo de proceder.

Las Aries son las más atrevidas y arriesgadas del Zodiaco. No se recomienda jamás decirle a una Aries que hay algo que ella no pueda hacer. En el mejor de los casos se lanzará al ataque y demostrará que no sólo es capaz, sino que lo hace mil veces mejor que la persona que la retó. Aries jamás podrá resistir a un buen reto. Son arriesgadas hasta llegar al punto de ser temerarias y no parecen nunca conscientes de estar corriendo ningún riesgo. Son las conquistadoras del Zodiaco.

La mujer Aries es Independiente hasta decir basta, esta mujer rara vez necesita la ayuda de un hombre para conseguir sus propósitos. Es más, si busca el contacto con el mundo masculino será con el único fin de rivalizar y estimular su espíritu de lucha. Generalmente la mujer Aries se encuentra un tanto absorta en su mundo particular, del cual no es fácil sacarla. Prefiere andar por sus propios medios para tener la sensación de poder hacer lo que tanto le satisface. De todas maneras, necesita un héroe al que conquistar, para sí tener a quien demostrar su valía e intrepidez, con el único fin de acaparar la atención de tan altivo personaje.

Se abre sola las puertas, se pone sola el abrigo, libra sus propias batallas, se aparta ella sola la silla, llama el taxi y se enciende el cigarrillo sin necesidad de ayuda masculina. Para ella, hacerlo sola es la manera más rápida de hacer algo. Naturalmente, no es una actitud que guste demasiado al vulnerable ego masculino. La Ariana está decidida a tomar la delantera, a ser la primera en emprender la acción, y ello incluye tomar la iniciativa para empezar un romance.

Como pocas mujeres de otros signos, esta peculiar amazona no siente demasiada atracción por traer hijos al mundo, por el cuidado de los necesitados o desvalidos, o por los trabajos domésticos. Sin embargo, y aunque ella no lo sepa, el mundo de la maternidad alienta notablemente su espíritu.

El embarazo la ayuda a entablar una mayor conexión con su cuerpo, lo que la llena de vigor, entusiasmo y sobre todo, de orgullo de sí misma.

Los primeros estadios del bebé pueden resultar sumamente arduos, pero pronto descubrirá la maravilla que es para ella volver a sentir de pleno el universo de la infancia. Educará a sus hijos con la máxima dedicación y entusiasmo. Les enseñará a disfrutar del mundo de la imaginación y la fantasía. Como ninguna otra madre del zodiaco, enseñará a sus hijos los más nobles y elevados sentimientos a través del juego y del divertimento. Pero por otra parte, es una mujer dura. Sus hijos son de su pertenencia casi exclusiva – a no ser que circunstancialmente no le convenga y entonces los considerará hijos de su padre– y no estará dispuesta a que se maleduquen. Su máxima preocupación será enseñarles cuanto antes la individualidad, la independencia y la lucha por la vida. La mujer Aries se entromete en valores propiamente masculinos, obligando muchas veces a su pareja a realizar tareas que tradicionalmente fueron propias del sexo opuesto.

 

No espere que la aventurera Aries se quede satisfecha con una vida tranquila en el hogar o que cuide pacientemente de la casa y los hijos, a menos que ya tenga cierta edad y sólo quiera sentarse junto a sus nietos a contarles las maravillosas aventuras donde desde luego ella  es la protagonista. Jamás la encontrará tramando venganzas o planes sutiles para desprestigiar a otra persona o para robarle la gloria, su sentido del honor y su honestidad no se lo permitirían.

Anécdota: Una mujer Aries que por razones financieras, se vió obligada a vivir durante varios años en dos habitaciones, con el marido, cinco hijos bien inquietos y un perro. Es una situación bastante sofocante y cuya sola perspectiva puede despertar algunas dudas en una mujer con sentido común. En una Aries, no. Esta se las arregló para enfrentarla, aunque quizás alguna vez sufriera momentos de malhumor. Cuando estaba en esa situación, un astrólogo le leyó su carta natal y le señaló que sus aspectos planetarios mostraban un largo periodo de gran estrechez en su vida. Ella se quedó muy intrigada. <<¿Y cuando parece que pueda ser eso?>>, quiso saber.

La misma impulsiva Aries un día sintió repentinamente la urgencia de agregar un perro más al grupo que acampaba en sus dos habitaciones. Tenía la sensación de que el mimado de la familia necesitaba compañía femenina; se le veía muy solo. Además, a los niños les pareció una idea realmente sensacional.

El segundo perro no sabía comportarse en la casa la arredró solo temporalmente. Decidida como un sargento instructor, asignó turnos para que todos los miembros de la familia fregaran sucesivamente la alfombra. Cuando comprobó que de todas maneras jamás volvería a quedar como antes, analizó la situación para tomar una decisión. ¿Deshacerse del segundo perro? No faltaba más. Nuestra amiga abrigaba la secreta esperanza de que pronto habría cachorros. De alguna parte tendría que salir el dinero para comprar una alfombra nueva. Y lo raro fue que apareció. En cuanto a los cachorros, ella estaba segura de que se produciría algún milagro y de que todo el batallón podría ir a vivir a un apartamento nuevo antes del feliz acontecimiento. Y lo raro es que eso ocurrió.

Los milagros tienden a sucederle a la gente que cree en ellos, y vaya si las mujeres Aries creen. A veces, hasta el límite de la bobería. Su precipitación puede llevarlas a meterse en líos muy complicados, y es posible que ya tengan algunas canas antes de aprender a no pasar por segunda vez por la misma complicación. Aries no suele aprender de la experiencia. Ganas no le faltan, pero su disposición no le deja. De nada sirve alertar a una mujer típica de Aries con la bíblica advertencia <<el orgullo va antes de la caída>>, porque esta frase ella la interpreta desde que se la enseñaron por primera vez, así <<cuando pierdas el orgullo, caerás>>.

Anuncios
  1. #1 por Gedacho el marzo 26, 2010 - 6:58 am

    jujuju!!! espectacular lo de no aprender de la experiencia, sería el perfecto complemento de alguien que es casi incapaz de repetir el mismo error… la web no da abasto para hablar de eso, debe ser un café.

    • #2 por argcarpediem el marzo 26, 2010 - 8:03 pm

      Es solo agendarnos… compartir un café con un excelente conversador no es problema.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: